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reflexiones de un lector anónimo

Escaparatismo

ManiquiNo deja de ser curiosa la diferencia entre una gran librería y una gran cadena de librerías. La Casa del Libro, con diez (por ahora) tiendas abiertas, es una de las mayores cadenas de librerías del país, por no decir que la única. Esto, claro está, entendiendo una cadena de librerías como un gran comercio al por mayor dedicado, en este caso, únicamente el libro.

Por otro lado, tenemos una gran librería como La Central, con tres tiendas en Barcelona y una en Madrid. Todos los que las conozcan (cualquiera de ellas sirve) sabrán que se distingue por un buen stock, un fondo bastante considerable y, en general, un cierto ‘buen gusto’ literario que se aprecia mucho en estos tiempos que corren.

Basta entrar en sus respectivas páginas web para darse cuenta de las diferencias, sutiles pero evidentes, que separan uno y otro concepto de negocio. En el apartado de novedades de la Casa del Libro se encuentran, por ejemplo, lo último de Tusquets, Alfaguara o Seix Barral; vamos, lo más granado… para el bolsillo de los grandes grupos. En La Central tenemos una biografía de Virginia Woolf en italiano, opúsculos sobre Sade,un ensayo de Roberto Bolaño o las ‘Collected Stories’ de Flannery O’Connor en la colección Library of America.

No es cuestión de pedantería literaria. Yo, sin ir más lejos, no leo en italiano, ni en inglés, ni en ninguna otra lengua que no sea en castellano. Pero sí aprecio el esfuerzo de un librero por acercarme esos libros extranjeros que pocas veces encuentran acomodo en las estanterías de las librerías patrias. No es cuestión de pedantería literaria, repito. Es sólo cuestión de gusto. O de falta del mismo.

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31 octubre 2006 Posted by | Librerías | Deja un comentario

Comercio al por mayor

DineritoA pesar de la piratería, a la SGAE parece irle muy bien. Pienso que será porque, después de todo, las descargas P2P y el top-manta no han provocado el descalabro económico en el bolsillo de los artistas. Desde luego, yo no he oído quejarse a Alejandro Sanz de lo poco que se embolsa últimamente.

Ahora lo que se oye por ahí es que las bibliotecas españolas, en cumplimiento -religioso- de la normativa europea vigente, tendrán que aplicar el canon por el préstamo de libros en concepto de derechos de autor. ¿Que si está bien? Opiniones hay para todos los gustos. Yo creo que el acceso a la cultura, sobre todo la escrita, debería ser libre, gratuito y universal. Pero yo sólo soy un lector, claro. Vamos: menos que nadie.

No creo que los escritores necesiten los ingresos extras de ningún canon. Mucho menos hoy por hoy, cuando cualquiera que tenga algún libro publicado y cuyos títulos sean solicitados por una biblioteca debe estar ganando, sólo en concepto de anticipos, una cantidad respetable. La legislación existe, es cierto, pero habría que estudiar cómo está el sistema bibliotecario en Europa y compararlo con el de España. El resumen, por si no hay ganas de mirarlo, es muy simple: la comparación es patética (para los españoles, claro).

Otra historia sería si merece la pena pagar derechos de autor por algunos escritores… pero ésa es otra historia.

30 octubre 2006 Posted by | Bibliotecas, Libros, Noticias | Deja un comentario

Aquí huele a humo

Álvaro PomboParece que los del Planeta se han querido poner las pilas después del affaire Pau Janer / Marsé del año pasado. Así que han decidido (¿por votación? Jeje) otorgarle el premio a un escritor de fuste, con trayectoria, como para justificar que se lleve los miles de euros del bote.

Todo esto no tiene mucha importancia, si no fuera porque detrás debe tramarse alguna operación comercial de alto secreto. O no tan alto, ni tan secreto, porque parece claro que Anagrama acaba de perder un autor de esos que, sin sanearles las cuentas con un solo libro, es de los que mantienen las arcas a un nivel aceptable. Al menos, para una editorial ‘modesta’ como es ésta.

Pero el caso es que parafernalias como la del Planeta sólo sirven como muestra del desastroso panorama literario (editorial, tal vez) español. Más de 75.000 títulos al año y sólo unas docenas de autores que, repartidos en las cuatro grandes editoriales… perdón: cuatro grandes grupos de comunicación, se dividen el pastel de las ventas.

Aunque imagino que la culpa es solamente de los lectores, o de los sedicentes lectores, que se acercan a Fnac o a El Corte Inglés preguntando por el último premio Planeta, no importa quién sea él o ella: algo han de regalar a su marido / mujer / jefe / amigo invisible…

27 octubre 2006 Posted by | Editoriales, Lectores | Deja un comentario

Nuevas caras

LiborsÚltimamente se ven muchas nuevas caras en el panorama literario. Esto parece raro cuando desde todas partes no hacen más que bombardearnos con la idea de que el sector editorial se va a pique año tras año.

Quizá lo único que se va a pique sean los lectores, que son los que disminuyen de verdad años tras año: sólo hay que echarle un vistazo a los índices que publica el Gremio de Editores, o cualquier otro similar.

¿El porqué de todo esto? Supongo que las editoriales siguen vertiendo lágrimas mientras sus departamentos de marketing trabajan a todo gas para colocarnos durante las navidades que se avecinan unas docenas de novelones a-históricos, búsquedas del grial sin ton ni son y demás zarandajas.

Entre toda esta morralla literaria, surgen (en tiempos recientes como setas) editoriales pequeñas, independientes -póngase eso entre comillas-, que se arriesgan con la publicación de algunos títulos de los que apenas se venderán unos cientos de ejemplares y que pasarán por las mesas de novedades con la misma rapidez con la que un fumador se echa el pitillo del mediodía en su trabajo.

Pese a todo, hay que estar agradecidos a todos esos suicidas que nos transforman las visitas a las librerías en algo un poco más llevadero.

27 octubre 2006 Posted by | Editoriales, Lectores, Libros | Deja un comentario